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El Sistema Acuífero Guaraní  - ¡No a la guerra!

 

 

¡No a la guerra!
Somos llamados a ser constructores de Paz

Declaraciones
por la Paz

 

¡Sume su voz contra la guerra en Irak ahora!

En momentos cuando el debate en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se intensifica, la presión de la opinión pública internacional contra una acción militar debe ser mantenida y aumentada. El Consejo Mundial de Iglesias alienta a las personas de fe en todo el mundo a unirse en apoyo a una declaración de líderes cristianos de diversos países contra la guerra en Irak. La declaración y el formulario on-line para sumar su apoyo están disponibles en: http://www2.wcc-coe.org/signatures.nsf/iraq-s.

 

Documentos
Comunicados de prensa
Análisis

Oraciones
Caricatura antibélica

 

 



 

Gesto Interreligioso por la Paz

Montevideo - Uruguay

Porque creemos en la fuerza de la Vida por encima de la lógica de una cultura de muerte, invitamos a todas las personas de buena voluntad a participar en una jornada interreligiosa de oración a favor de la Paz, para manifestar que cuando la fe es verdadera, busca la Paz y la Unidad en medio de la diversidad.

La cita es el miércoles 9 de abril entre las 12:00 hs. y las 21:30 hs. en el hall de la Intendencia Municipal de Montevideo

Invitan:
Centro UNESCO de Montevideo - Observatorio del Sur - Centro Franciscano del Uruguay - Ananda Marga - Asociación Civil Espiritual Brahma Kumaris - Asociación María de América - Comunidad Baha'i - Consejo de Estudios y Difusión de las Culturas y Religiones Africanas y Amerindias - Taller Nazaret - Servicio Ecuménico de Dignidad Humana (SEDHU - ¿CLAI? - ¿Vicaría de la Solidaridad?

Apoya: Intendencia Municipal de Montevideo - Uruguay

Mano a Mano por la PAZ

Tienda Interreligiosa de Encuentro y Oración en Buenos Aires - Argentina

Esta tienda permanece en oración las 24 horas del día. Te invitamos a sumar a esta cadena de oración permanente y también a colaborar con esta iniciativa entregando parte de tu tiempo.
Contáctanos en paz@acba.org.ar o bien a los teléfonos 4345‑7205 / 7380 (de 9 a 19 hs) www.acba.org.ar/paz

 

 

Consejo
Latinoamericano
de Iglesia

Voz Pública de las Iglesias
con relación a la crisis de Irak

¡Ay del que edifica con sangre la ciudad!

La intervención militar unilateral de una coalición liderada por Estados Unidos en Irak demuestra que vivimos en una nueva etapa histórica, en la cual la política internacional de la única superpotencia del planeta está guiada por una visión geopolítica y por la que se arroga el derecho de realizar guerras ‘preventivas’ allí donde existan o puedan existir eventuales amenazas a su seguridad nacional. Como Babilonia en los tiempos de Habacuc, un imperio intenta imponer su voluntad al resto del mundo. Este imperio contemporáneo, que ejerce su dominio preferiblemente por intermedio de sus instituciones económicas, no vacila en emplear su insuperable y sofisticada maquinaria militar contra aquellos gobiernos que levantan algún tipo de obstáculo a sus designios e intereses.
La intervención de Estados Unidos en Irak representa un severo golpe a la ya frágil credibilidad del sistema de Naciones Unidas que, a pesar de sus evidentes fallas y defectos, posibilitó en muchas instancias que las naciones civilizadas del planeta dirimieran sus diferencias en el marco del derecho internacional. Significa, además, una ruptura del frágil equilibrio de poder en el Mediano Oriente junto al inicio de una profunda fractura en la configuración geopolítica del planeta. Fractura que afecta y se extiende a otras potencias de Europa y Asia.
Esta guerra se ha realizado con el objetivo declarado de luchar contra el terrorismo y liberar al pueblo iraquí. Pero el combate contra el terrorismo, tarea que debe concitar el esfuerzo de todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el planeta y contar con el apoyo irrestricto de las iglesias, debe librarse dentro del marco de la ley y del derecho, reconociendo, además, que la lógica extrema del terrorismo se alimenta de humillaciones e injusticias, como las que acaban de instalar los EEUU y sus aliados con esta guerra impuesta a un país de por sí agobiado por la destrucción que le ha impuesto la ambición. El objetivo de "liberar" al pueblo iraquí constituye una grosera violación del principio de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. No se puede combatir la violencia con más violencia, ni imponer la democracia a punta de misiles.
En las últimas semanas, nuestras iglesias han orado insistentemente por la paz, pidiendo que la cordura y la razón prevalecieran sobre la soberbia del poder. Del Río Bravo a la Patagonia, creyentes de nuestras congregaciones marcharon codo con codo con miles y miles que manifestaron su más vehemente oposición a la guerra y apoyaron los caminos de la diplomacia en el marco del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En esas acciones nos sostuvo la promesa de que aquellos que trabajan y se esfuerzan por la paz, serán reconocidos como hijos e hijas de Dios. (Mateo 5, 9)
Ahora, a pesar de nuestras oraciones y acciones públicas, esa guerra ha sido desatada, en flagrante violación del derecho internacional y en desafiante desprecio a la opinión de las grandes mayorías. Por eso, cuando nos asaltan las primeras imágenes de niños y niñas destrozadas por la metralla –eso que los militares y periodistas llaman eufemísticamente "daño colateral", imágenes censuradas por unos medios de comunicación que siguen las pautas dictadas por sus gobiernos—, nos embarga el mismo grito angustiado del profeta Habacuc: "¿Hasta cuándo, Jehová, gritaré sin que tú escuches, y clamaré a causa de la violencia sin que tú salves?" (Habacuc 1, 2)
El mismo libro de Habacuc nos ofrece algunas claves para discernir el momento histórico y ayudarnos a vivir espiritualmente a la altura de sus complejos desafíos. Los imperios nacen, crecen, se enseñorean del mundo y terminan su ciclo vital en la ignominia moral como consecuencia de su vaciamiento ético. A quienes hoy evocan, en vano, el nombre de Dios para buscar a toda costa la legitimación de actos que por su perversión son contrarios a la ley de Dios, debemos recordarle la letanía de ayes de Habacuc.

A quienes hoy, llenos de soberbia, se dan el lujo de ignorar los llamamientos a la sensatez y al derecho, les recordamos el pasaje del salmista: "Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad, el malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová". (Salmo 5, 5-6)
Por lo dicho y en estos tiempos difíciles, donde parece imperar el absurdo de la sinrazón humana, declaramos:
Nuestro profundo pesar de que el mundo cristiano haya visto interrumpido bruscamente el tiempo de reflexión y reconciliación a que debe movernos la Cuaresma, a causa de esta intervención militar que procede del liderazgo de una nación que se llama a sí misma cristiana.
Nuestra aflicción y nuestra condena por las muertes ocurridas y las que sobrevendrán por causa de este vergonzoso, inmoral e ilegal acto de guerra.
Nuestra exigencia de que los responsables por la invasión a Irak se arrepientan, mientras oramos a Dios para que tenga misericordia de quienes masacran arbitrariamente la vida de seres humanos hechos a Su imagen y semejanza.
Nuestra solidaridad sin reserva con el clamor de los millones y millones que, de un lado a otro del planeta, piden el cese inmediato de las hostilidades y la búsqueda de una solución a la crisis iraquí en el marco del derecho internacional.
Nuestra oración a Dios para que nos conceda el discernimiento que nos capacite para ser agentes efectivos de reconciliación y constructores de la paz en medio del odio y de la violencia.
Nuestro profundo aprecio por la actitud valerosa y digna de las iglesias hermanas de los Estados Unidos que, a riesgo de ser caracterizadas como antipatrióticas, han levantado una voz profética para condenar el uso de la fuerza por parte de su gobierno, dando ejemplo de integridad ética y moral, y ofreciendo con ello un auténtico testimonio cristiano.
La necesidad de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas intervenga para ponerle freno a esta arbitraria destrucción a que un sofisticado aparato militar y tecnológico ha sometido al pueblo milenario de Irak.
Frente a los que tienen el poder, pero no la razón, ¡levantamos como un estandarte nuestra confianza en un Dios que reina y juzgará a los pueblos con justicia! (Salmo 96, 10)
Frente a la tentación de cruzarnos de brazos y resignarnos frente a un hecho consumado, llamamos a los cristianos y a todas las mujeres y hombres de buena voluntad a no cejar en sus oraciones, en sus denuncias y en sus acciones no violentas para resistir por la vida.
Frente a la desesperación que nace de nuestra impotencia y nuestra debilidad, las iglesias y organismos del Consejo Latinoamericano de Iglesias les exhortamos a buscar en el ejemplo de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro común Señor la razón de nuestra fuerza y esperanza.
Que el mismo Señor de paz nos dé siempre su paz. Y que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos y cada uno de nosotros, ahora y siempre. Amén.

Mesa Ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Iglesias
En tiempos de Cuaresma, el martes 25 de abril del 2003.

 

Fraternidad Teológica Latinoamericana

…sobre la guerra

Veinte minutos después de iniciados los bombardeos contra Bagdad, tuvimos la oportunidad de escuchar la alocución de George W. Bush quien, dirigiéndose a sus conciudadanos, justificó la guerra, anunció un nuevo amanecer de libertad para el mundo, y cubrió con sus oraciones a sus soldados a quienes envió bajo su bendición y la del dios a quien él sirve. La unilateralidad de esta intervención militar en Irak, que la despoja de la más mínima legitimidad, desnuda las intenciones de dominio mundial de la extrema derecha norteamericana que quiere mandar globalmente rodeada de vasallos. La discusión en torno a la legitimidad de la guerra aún no se agota, sí tenemos a nuestro alcance los elementos para cuestionar no sólo la que hoy se libra contra Irak, sino también todas aquellas empresas bélicas que buscan establecer, ampliar y fortalecer el dominio de una parte del mundo sobre otra, y asegurar los beneficios económicos para un sector reducido de la humanidad, como las de América Central, Somalia, Kosovo, Afganistán, para citar unas pocas.
La Fraternidad Teológica Latinoamericana une su voz de rechazo a las de millares de hombres y mujeres que a lo largo y ancho del planeta se han alzado para demandar el fin de esta demencia guerrerista, y quienes han llamado esta guerra ilegal, inmoral, inhumana pues no solo se quiere aplastar un país sino conquistarlo con la estrategia que el Pentágono ha llamado "pánico y pavor" es decir lluvia de fuego inteligente, escuelas aplastadas por las bombas, miles de muertos, millones de refugiados y una horrorosa batalla cuerpo a cuerpo en las calles de Bagdad.
Al mismo tiempo, la FTL considera que esas múltiples manifestaciones evidencian el renacer de un nuevo sujeto a tener en cuenta el cual es la ciudadanía global, la cual no solamente sufre los embates de la codicia capitalista transnacional sino que entraña la esperanza de nuevos frentes de solidaridad a pesar de las barreras nacionales, étnicas, culturales y religiosas.
Nosotros y nosotras en la FTL, como trabajadores y trabajadoras del reino de Dios, denunciamos la falacia con la que los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra y casi treinta países más, incluyendo a los de Colombia, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, justifican la guerra contra Irak. No se trata de una acción en contra de un déspota que ha oprimido a su pueblo por varias décadas gracias al aval de Estados Unidos y Gran Bretaña, sino que obedece a una degradación de la guerra económica instaurada por el neoliberalismo, a saber: de las contiendas en el mundo de los negocios se pasa a la imposición por la vía de las armas de unos privilegios exclusivos para un reducido número de compañías transnacionales las cuales, a pesar de las voces que lo niegan, sí representan centros geográficos de dominio mundial.
A la vez que denunciamos esa falacia, instamos al pueblo cristiano en el continente a aplicar los filtros de la voz profética del evangelio a la hora de consumir los productos noticiosos que nos llegan por la televisión y los medios escritos. La apología de la guerra campea por doquier ahora que se instala en el imaginario colectivo una sola voz y una sola interpretación, la cual busca domesticar los espíritus a fin de alcanzar el respaldo ciudadano que el actual régimen no tiene.
Al mismo tiempo, la FTL demanda de los gobernantes una postura responsable para con la ciudadanía, las soberanías nacionales y la defensa de la sacralidad de la vida a fin de que ejerzan su influencia para detener una guerra que a su vez podría desatar una avalancha de guerras locales que juntas pueden sumar una guerra mundial. Como Fraternidad, reiteramos nuestro repudio a la campaña bélica en el Golfo Pérsico y demandamos de las dos grandes potencias y las voces menores que las acompañan el cese inmediato de hostilidades así como la restauración para con las víctimas. Advertimos, igualmente, que la puja armada por el monopolio de los recursos de petróleo y gas guarda una relación estrecha con los intentos que se vienen dando en nuestro suelo de construir un mercado común al servicio de ese mismo gran capital que hoy alimenta el fuego en el Medio Oriente. Proyectos como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el Plan Puebla-Panamá, que ya se encuentran en ejecución con devastadoras consecuencias para México, la población urbana pobre de Estados Unidos y Canadá, el Plan Colombia y su agenda guerrerista que amenaza a la Región Andina, para concluir en el ALCA, un tratado de libre comercio que hipotecará el destino de las naciones latinoamericanas a la avaricia del gran capital y el dominio absoluto de Estados Unidos.
En este contexto de unilateralismo y señorío imperial, la Fraternidad Teológica Latinoamericana reafirma su esperanza en la justicia del reino de Dios y con ahínco anuncia como primicias de ese reino el triunfo de Jesucristo sobre la muerte, la proliferación de comunidades que se congregan para celebrar al resucitado, la evidencia de la justicia de Dios en proyectos concretos de solidaridad y la identificación con las víctimas de la injusticia. Nuestra preocupación solidaria se extiende a todo el pueblo iraquí que en estos momentos recibe un bombardeo continuo que ha provocado la destrucción de las depuradoras de agua potable y que espera un envenenamiento masivo causado por la contaminación del uranio "empobrecido" de las bombas. El atropello de dos naciones cristianas podría deslegitimar el anuncio del evangelio en culturas cuyas voces y aportes no hemos aprendido a oír ni apreciar. Que el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas en el Medio Oriente nos lleve a concebirnos como receptores, y no solo dadores, de las buenas nuevas, a fin de que aprendamos a separar la buena noticia del Dios Emanuel de los sistemas imperialistas que alegan proceder en nombre suyo.

Forum de Seminarios de América Latina y el Caribe

Carta Abierta dirigida a las Instituciones de Educación Teológica en los Estados Unidos, Reino Unido y España 

"La paz les dejo; mi paz les doy.
Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo."
Juan 14:27

México, D.F., marzo 29 de 2003

Hermanas y hermanos:

En representación de 15 instituciones de educación teológica evangélicas y protestantes, y de Asociaciones regionales y continentales de toda América Latina y el Caribe, fuimos convocados por el Consejo Latinoamericano de Iglesias y Visión Mundial Internacional a un encuentro para reflexionar acerca del tema "Lo pastoral y lo académico se abrazan".

Llegamos a esta reunión conmovidos por la situación en el Medio Oriente. Con enorme preocupación seguimos paso a paso las noticias que llegan del escenario bélico en Irak. Reconocemos que esta guerra es una expresión extrema y autoritaria, que ha desconocido el orden multilateral construido con mucho esfuerzo por las Naciones Unidas.

Esta agresión ha suscitado el rechazo unánime y masivo en todo el mundo, a través de movimientos de ciudadanía, personalidades e instituciones religiosas, de muy diversa composición, aun en los países de la coalición.

Nos solidarizamos con el dolor y el sufrimiento que padecen las familias iraquíes, así como con la incertidumbre y preocupación de las familias del personal militar de la coalición enviado a los frentes de batalla.

Como instituciones teológicas al servicio de la formación del pueblo de Dios, optamos por los valores del Reino de Dios, tales como la justicia, la solidaridad y la misericordia, y por lo tanto, rechazamos toda agresión contra la vida humana, la dignidad de las personas y su medio ambiente.

Oramos e invitamos a nuestras instituciones hermanas, para que cumpliendo con nuestra tarea educativa, acompañemos a nuestras iglesias para responder a los desafíos pastorales que tal situación demanda. Los seminarios y las facultades de teología debemos contribuir a forjar una cultura de paz con justicia, que evidencie la nueva vida que Dios quiere para toda su creación.

Lista de los seminarios participantes:

  • Fraternidad Teológica Latinoamericana (Ftl)

  • Asociación Latinoamericana de Instituciones de Educación Teológica (Aliet)

  • Comunidad se Educación Teológica Ecuménica Latinoamericana y Caribena (Cetela)

  • Seminario Sudamericano (Semisud, Ecuador)

  • Escola Superior se Teologia (Est, Brasil)

  • Instituto Universitario ISEDET (Argentina)

  • Faculdade de Teologia da Igreja Metodista (Brasil)

  • Faculdade Teológica Sul Americana (Brasil)

  • Seminario Teológico Bautista Internacional (Colombia)

  • Universidad Bíblica Latinoamericana (Ubl, Costa Rica)

  • Seteca (Guatemala)

  • Seminario Evangélico de Teología (Set, Cuba)

  • Seminario Evangélico de Puerto Rico (Puerto Rico)

  • Seminario Teológico Presbiteriano de México (México)

  • Seminario Metodista "Dr. Gonzalo Báez Camargo" (México)

 

 

 

  Federación Luterana Mundial

Desarme global de todos los estados

El Comité Ejecutivo de la Federación Luterana Mundial (FLM) alertó que toda la humanidad está amenazada por las armas de destrucción masiva, ya que muchos otros estados, y no solamente Irak, tienen esas armas en sus arsenales.
En consecuencia, hizo un llamamiento al "desarme global y destrucción de todas las armas de destrucción masiva, cualquiera que sea el que las posee".
Los dirigentes de la FLM criticaron duramente a los gobiernos que propician alianzas para no acatar la autoridad de las Naciones Unidas en la actual situación en Irak.
"Denunciamos el unilateralismo y la noción de una guerra preventiva, así como a la coalición de los obstinados en actuar fuera de los mecanismos de las Naciones Unidas", dice una declaración de los once miembros del Comité Ejecutivo de la FLM, reunidos en su sede de Ginebra el 14 y 15 del corriente mes.
El secretario general de la FLM, Ishmael Noko, y el vicepresidente por la región norteamericana, obispo Mark S. Hanson, presidente de la Iglesia Evangelica Luterana de Estados Unidos, dieron a conocer la declaración del Comité Ejecutivo de la FLM en una conferencia de prensa, ayer.
Los dirigentes de la FLM reafirman la oposición de las iglesias al uso de la fuerza armada y enfatizan que el objetivo de derrocar a un régimen no deseable no puede justificar las muertes, heridos, hambre y penurias que esa acción producirá, así como el daño que causará a las relaciones entre cristianos y musulmanes en la región y en todo el mundo.
Admite que el régimen de Saddam Hussein debe destruir las armas de destrucción masiva que puede poseer, pero no creemos que todos los medios diplomáticos para obtenerlo se hayan agotado, dice la declaración.
Señala que Irak niega tener esas armas, pero advierte que las mismas amenazan a la humanidad debido a los arsenales que mantienen muchos otros estados, incluyendo a los que ahora demandan el desarme de Irak.
Llamamos a un desarme global de todas las armas de destrucción masiva, quienquiera que las posea, dice la declaración.
Nos unimos, afirma, a los millones de personas, de distintas confesiones, que han expresado por diferentes medios, en todo el mundo, su oposición a la guerra contra Irak. Especialmente nos unimos a las iglesias miembros y las organizaciones ecuménicas que han organizado vigilias de oración por la paz y contra un ataque militar a Irak, dice el Comité Ejecutivo de la FLM.
Los dirigentes políticos tienen la responsabilidad de escuchar a aquellos que se oponen a sus políicas belicistas y de no refugiarse  tras los privilegios de sus cargos, sostiene. Especialmente deploramos que el gobierno del presidente estadounidense, George Bush, se haya negado a recibir a los dirigentes religiosos de su país, enfatiza la declaración.
El Comité Ejecutivo se reunió para examinar los preparativos para la Asamblea de la FLM, que se realizará en Winnipeg, Canadá, bajo el lema Para la Sanación del Mundo. La FLM agrupa a  136 iglesias de 76 países, que congregan a 61,7 millones de luteranos de todo el mundo. (ALC)

GINEBRA, Suiza, Marzo 18, 2003

Alianza Reformada Mundial

Condena la guerra contra Iraq

Hablamos hoy con profunda tristeza y pesar: pesar porque la fuerza de la opinión pública internacional no pudo, en última instancia, disuadir al Gobierno de los Estados Unidos de América y a los pocos aliados que lo siguieron, de emprender una guerra que acarreará sufrimiento, miseria y muerte para miles de iraquíes y, quizás, para muchas otras personas de otros lugares
Reiteramos nuestra visión tal y como la expresamos el 21 de febrero, que es compartida por un gran número de reformados y de creyentes de otras iglesias de todo el mundo: esta guerra, que comienza sin la autorización de la Organización de las Naciones Unidas, es inmoral e ilegal. Y utilizando un término que nos es tradicional diríamos que es un pecado.
Condenamos sin reservas esta guerra de agresión, y condenamos la mentalidad unilateral e imperialista en la que se apoya. Ninguna nación, por más poderosa que sea, puede actuar en el plano mundial simplemente porque así le place. Ni puede tratar con desprecio a la opinión de sus propios ciudadanos.
Un mundo unipolar, en el que una superpotencia nos ofrece la opción de estar con ella o en contra de ella, es un mundo inaceptable desde un punto de vista moral y político. Cabe recordar al presidente George W. Bush y a su administración que la opción evangélica es estar a favor o en contra de Cristo.
Felicitamos a la mayoría de los países representados en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por no dejarse acosar, sobornar o intimidar para que apoyen la guerra, y hacemos un llamado a la Asamblea General de las Naciones Unidas a que discutan tan pronto sea posible esta afrenta sin reparos al derecho internacional.
El desafío que ahora enfrentan los pueblos del mundo y sus gobiernos es el de reafirmar la autoridad de las Naciones Unidas y la obligatoriedad de su Carta Fundacional. Exigimos que los estados agresores cesen inmediatamente sus ataques.
La tarea que enfrentan las iglesias, ahora más que nunca, es la de orar y hacer oír sus voces de protesta. Que Dios tenga misericordia de nosotros todos y todas.

 Rev. Dr. Setri Nyomi
Secretario General

(jueves, 20 de marzo de 2003)

La Alianza Reformada Mundial es un asociación de 218 iglesias congregacionalistas, presbiterianas, reformadas y unidas en 107 países, incluyendo los Estados Unidos de América, Gran Bretaña y España.

World Methodist Council Statement

On The War In Iraq

 The World Methodist Council made up of 132 Methodist Communities regrets greatly the action of the United States, the United Kingdom and other members of the United Nations Security Council who have chosen the part of war against the Sovereign Nation of Iraq.  The fact that they have done so without the consent of the United Nations Security Council is to say the least most unfortunate.   The public opposition to the war demonstrates the non-regard for the principles of fairness and justice by the forces of coalition.  We are more disturbed that non-violent positions were not exhausted before the mad rush to armed conflict.
The Council therefore calls upon the United States, the United Kingdom and their supporters to end all hostilities in order to avoid the looming catastrophy that can only be the eventual outcome of this conflict.
The World Methodist Council calls on all Member Churches to come together to ask God’s guidance and together pray fervently for the end of the war in Iraq. We call on all Council members to pray for all the victims of this war, the Iraqi people and for the 1.26 million children in Iraq.  We pray that God will create a desire in the hearts of all people for peace, a desire that can only come from God.  We pray also for those in military uniforms, for the innocent who are at risk, and for world leaders whose decisions can bring an end to this conflict.

His Eminence Sunday C. Mbang, CON
March 25, 2003

 

Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina

Apreciadas hermanas y hermanos:
Nos solidarizamos plenamente con el espíritu y la letra de la carta del Rev. Dr. Setri Nyhomi, Secretario General de la Alianza Reformada Mundial, que en nombre de la familia reformada–presbiteriana internacional, ha escrito manifestando el repudio que sentimos ante el hecho consumado de la invasión y guerra desatada por Estados Unidos y un pequeño grupo de aliados contra Irak. (Ver archivo adjunto)
Invitamos a las iglesias y a los hombres y mujeres de buena voluntad a que el próximo domingo 23 de marzo, eleven oraciones al Dios de la Vida por:
-  la situación de muerte y precariedad que vive la población Iraquí,
-  tantas y tantos inocentes que ofrecerán sus cuerpos como escudo humano ante sofisticadas armas de destrucción masiva,  
-  el cese de la demencia y locura humana, que pretende derechos absolutos sobre la humanidad y produce una guerra moral y políticamente injusta,
-  todas las naciones para que respeten las instituciones internacionales, que ellas mismas han creado para preservar la paz justa y el derecho de los pueblos,
-  la fuerza, visión y valentía para hacer oír voces de protesta y movilizarnos para construir la paz con justicia.
El testimonio bíblico es claro y consistente, al decir:
"Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos"  (Mateo 5, 9).
“Quien quiera amar la vida y pasar días felices... aléjese del mal y haga el bien, busque la paz y sígala”  (1 Pedro 3, 10–11).
¡Que el Señor de la Vida nos de su Paz!

Rev. Prof. Germán Zijlstra - Secretario Ejecutivo

Consejo de Iglesia Metodista de América Latina y el Caribe

Esperanza en el Dios de la Vida

Ciemal une su palabra a la de iglesias, organismos ecuménicos , sociales y personalidades mundiales denunciando la guerra preventiva de EE.UU. y el Reino Unido contra Irak como delito de lesa humanidad dada la masiva mortalidad que habrá de producir y la secuela de dolor, masiva destrucción y contaminación ecológica presente y futura que producirá.
Denunciamos asimismo a los muy elevados gastos que ya viene produciendo la movilización de aproximadamente cien mil soldados además de armas y otros pertrechos bélicos como una ofensa ética a los millones de pobres en el mundo que sufren exclusión y muerte.
En la guerra y sus preparativos se esta hiriendo la paz y esta perdiendo toda la humanidad.
Afirmamos nuestra esperanza en el Dios de la vida, sustento de la paz y la dignidad humana pidiendo su ayuda en este difícil momento histórico que vive el mundo.

Obispo (e) Aldo M. Etchegoyen - secretario general
Obispo Isaías Gutiérrez - presidente

Buenos aires, enero 23 del 2003

 

 CONIC
Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil

 

APELO PELA PAZ

O Conselho Nacional de Igrejas Cristãs do Brasil (CONIC) vem acompanhando  com preocupação as ameaças de uma ação militar contra o Iraque. Já no final do ano passado enviou correspondência ao Secretário Geral da ONU, Kofi Annan, em apoio a todo esforço no sentido de encontrar soluções negociadas e pacíficas dos conflitos. Representações Regionais do Conselho têm participado de manifestações pela paz, em várias partes do país. E, nesses últimos dias, Igrejas membros do CONIC assinaram importante documento, lançado pelo Conselho Mundial de Igrejas, intitulado “Declaración de las Iglesias contra la Guerra en Irak”. Aplaudimos essa iniciativa e solicitamos a divulgação do documento.
Brasília, 17 de março de 2003.
Pr. Ervino Schmidt - Secretário Executivo

Declaración de las Iglesias contra la guerra en Irak

1. Como dirigentes de iglesias seguimos sumamente preocupados por los constantes llamamientos a la acción militar contra Iraq por los gobiernos de Estados Unidos y de algunos países europeos. Como personas de fe, nuestro amor al prójimo nos compele a oponernos a la guerra y a buscar soluciones pacíficas a los conflictos. Como iglesias, oramos por la paz y la libertad, la justicia y la seguridad de los pueblos de Iraq y de todo el Oriente Medio. Esta oración nos obliga a ser instrumentos de paz.
2. Deploramos el hecho de que las naciones más poderosas de este mundo consideren de nuevo la guerra como un instrumento aceptable de política exterior. Esto crea una cultura internacional de temor, amenaza e inseguridad.
3. No podemos aceptar los objetivos declarados de una guerra contra Iraq, tal como los exponen esos gobiernos, en particular el de los Estados Unidos. El ataque militar y la guerra preventivos como medio para cambiar el régimen de un estado soberano son inmorales y violan la Carta de las Naciones Unidas. Apelamos al Consejo de Seguridad para que apoye los principios de la Carta de las Naciones Unidas que limitan estrictamente el uso legítimo de la fuerza militar y se abstenga de crear un precedente negativo y de rebajar el umbral para el uso de medios violentos en la resolución de conflictos internacionales.
4. Creemos que la fuerza militar es un medio inadecuado para conseguir el desarme de cualquier armamento iraquí de destrucción masiva. Insistimos en que se dé el tiempo necesario para que terminen su trabajo a los mecanismos cuidadosamente diseñados de inspecciones de armas de las Naciones Unidas.

5. Todos los estados miembros de las Naciones Unidas tienen que cumplir las resoluciones vinculantes de aquella organización y resolver los conflictos por medios pacíficos. Iraq no puede ser una excepción. Instamos al Gobierno de Iraq a que destruya todas las armas de destrucción masiva y las correspondientes instalaciones de investigación y producción. Iraq debe cooperar plenamente con los inspectores de armas de las Naciones Unidas y garantizar el total respeto de los derechos humanos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales de todos sus ciudadanos. Hay que dar al pueblo de Iraq la esperanza de que existen alternativas tanto a la dictadura como a la guerra.
6. Una guerra tendría consecuencias inaceptables desde la perspectiva humanitaria, tales como desplazamiento de personas en gran escala, quiebra de las funciones del estado, posibilidad de guerra civil y graves disturbios en toda la región. Las calamidades sufridas por los niños iraquíes y las muertes innecesarias de cientos de miles de iraquíes durante los últimos doce años del régimen de sanciones pesan fuertemente sobre nuestros corazones. En la situación actual, afirmamos con fuerza los permanentes principios humanitarios de acceso incondicional a las personas necesitadas.
7. Alertamos además contra las consecuencias potenciales a largo plazo -sociales, culturales y religiosas, así como diplomáticas- de tal guerra. Atizar todavía más los fuegos de violencia que consumen ya la región no hará sino exacerbar el odio intenso fortaleciendo las ideologías extremistas y promoviendo más la inestabilidad y la inseguridad mundiales. Como dirigentes de iglesias tenemos la responsabilidad moral y pastoral de oponernos a la xenofobia en nuestros propios países y de disipar los temores de muchos en el mundo musulmán de que el llamado cristianismo occidental es contrario a su cultura, su religión y sus valores. Debemos buscar la cooperación para la paz, la justicia y la dignidad humana.
8. Todos los gobiernos, en particular los miembros del Consejo de Seguridad, tienen la responsabilidad de considerar este asunto en toda su complejidad. No se han agotado todas las medidas pacíficas y diplomáticas para forzar a Iraq a cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
9. Para nosotros es una obligación espiritual, basada en el amor de Dios a toda la humanidad, pronunciarnos abiertamente contra la guerra en Iraq. Mediante este mensaje enviamos una fuerte señal de solidaridad y apoyo a las iglesias de Iraq, el Oriente Medio y los Estados Unidos de América. Pedimos a Dios que guíe a los responsables para que tomen decisiones basadas en cuidadosas reflexiones, principios morales y criterios legales sólidos. Invitamos a todas las iglesias a unirse a nosotros en este acto de testimonio y a alentar y orar por la participación de todos en la lucha por una solución pacífica de este conflicto.

CNCE
Consejo Nacional Cristiano Ev
angélico - Argentina

FAIE Federación Argentina de Iglesias Evangélicas
FECEP Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal
FACIERA Federación Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Rep. Argentina

Oramos por la Paz

Son días de guerra. A pesar de que millones de personas alrededor del mundo han levantado unánimemente su voz a favor de la paz, una vez más la guerra está entre nosotros.
Frente al conflicto bélico emprendido por unas pocas naciones, encabezadas por los Estados Unidos, en contra de Irak, queremos traer nuestra palabra pastoral a partir de nuestra fe en Jesús.
1. Nos unimos a todos aquellos que alrededor del mundo trabajan y oran por la paz.
2. Recordamos que la violencia nunca ha sido un instrumento eficaz para resolver los conflictos.
3. Reconocemos que el régimen cruel que gobierna Irak debe ser desarmado, pero rechazamos la opción de la invasión como única alternativa, cuando se había logrado avances por la vía diplomática de las Naciones Unidas.
4. Afirmamos que el desarme debe ser el camino a seguir por todas las naciones, sin exclusión de ninguna.
5. Llamamos al arrepentimiento a todos aquellos que por acción u omisión han permitido esta guerra. En especial a aquellos que desde un fundamentalismo religioso levantan el nombre de Dios para justificar sus acciones criminales.
6. Como cristianos expresamos nuestro dolor y rechazo al ver a quienes intentando apropiarse de la fe cristiana sustentan una ideología de guerra y conquista.
7. Invitamos a orar por la paz y a ser instrumentos de paz trabajando por la justicia, reconciliación y pacificación.
Jesús nos llama a ser constructores de la paz, fue él quien dijo:
“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”

Emilio N. Monti - Presidente de FAIE,
Roberto Prieto - Presidente de FECEP,
Rubén Proietti - Presidente de FACIERA

 



Peace is Still Our Christian Vocation

The start of the U.S.-led war against Iraq has not changed our vocation as Christians to be peacemakers. Throughout the past months churches have risen to this high calling. We have witnessed for peace and shared our understanding of the biblical basis for peacemaking. In this arduous task, we have taken comfort and strength in the words of Jesus who said, "Blessed are the peacemakers, for they will be called children of God."
In this same passage, Jesus tells his followers, "You are the light of the world," and teaches us to let our light shine before others. In the gloom of war, let us be guided by the light of faith and let it shine forth through our words and actions.
We who have worked so hard to avert a pre-emptive war against Iraq mourn for all the lives now threatened -- indeed, already lost -- by the failure of their leaders to find alternatives to war.  May God bless all our efforts to bring light into a world under the shadow of war.

What Christians and Faith Groups Can Do Now

Here are several things that individuals and faith communities can do to give light at this time:

  • Keep open the doors of our houses of worship so that all who wish may enter for prayer.
  • Pray.  For the safety of our troops.  For the people of Iraq, especially the children, that they may be protected from harm and the multiple injustices of war.   For all the people of the world who will be put at risk by the uinintended consequences of this war.  Pray God's guidance for our leaders.
  • Keep a candle burning for peace on every altar, and encourage our members to keep a light of some kind shining in the windows of their homes and offices.
  • Show special concern and care for family members of U.S. forces on active duty.
  • Speak for peace.  Read statements for peace aloud in your churches, circulate them in your parish, and speak out individually and together as a community of faith.
  • Reach out to all your neighbors, especially Muslims and persons of Arab and Southeast Asian ethnicity who increasingly are threatened by acts of hatred and racial profiling. Defend our nation’s ideals of religious freedom and racial justice.
  • Take a collection for "All Our Children," an ongoing campaign to raise funds for health assistance for the children of Iraq, already in peril due to 12 years of trade sanctions and thus all the more vulnerable in war. The campaign is co-sponsored by the National Council of Churches, Church World Service and several other organizations, and has been endorsed by Jimmy and Rossalyn Carter. Send contributions c/o: Church World Service, All Our Children, Account #6801, P.O. Box 968, 28606 Phillips St., Elkhart, IN 46514. Credit card donations/more information is available at www.churchworldservice.org

Consejo de Directores

Sobre la Guerra en Irak

 En acuerdo con los cuerpos ecuménicos en los EEUU y en el mundo entero, Church World Service se ha opuesto y continúa su oposición a la guerra contra Irak.
Como organización ecuménica y humanitaria que ha estado comprometida con la ayuda, desarrollo, asistencia a refugiados y la defensa de los derechos humanos por más de 50 años, Church World Service conoce bien el costo humano de la guerra moderna, especialmente para los más vulnerables. Desde nuestra fe en Cristo y el amor de Dios por todos los pueblos, creemos que esta guerra es incorrecta e injusta.
Afirmamos el mandato de las Naciones Unidas. Nuestra comprensión  y respeto de las leyes internacionales nos lleva a considerar esta acción como un medio ilegítimo de solucionar la corriente crisis y una seria violación del Consejo de las Naciones Unidas.
Esta Guerra tendrá consecuencias humanitarias terribles en términos de muerte y sufrimiento humano, y puede potencialmente desestabilizar el Medio Oriente entero, así como tener profundas repercusiones a través del mundo.
Lamentamos cualquier error de concepción de que esta crisis refleja un conflicto entre Musulmanes y Cristianos.
Desde hace muchos años Church World Service tiene y sostiene una relación de contraparte, brindando servicio humanitario, con el pueblo de Irak, y es profundamente conciente de la tremenda deprivación y opresión que el pueblo de Irak ha sufrido por muchos años. Continuaremos con nuestro compromiso y presencia; por consiguiente, nuestros servicios humanitarios no deben ser vistos como aceptación de la guerra. Responderemos sobre la base de las necesidades humanas, trabajando con nuestras contrapartes en la Región, incluyendo el Concilio de Iglesias del Medio Oriente.
Estamos profundamente consternados por el recurso de la Guerra. No es el momento para triunfalismos, sino para humildad y arrepentimiento. Nuestras plegarias son para el pueblo de Irak, miembros de las fuerzas armadas, líderes de nuestra propia nación y la comunidad internacional. El pueblo de Irak debe recibir esperanzas de que existan otras alternativas que la dictadura o la guerra.

 

No a la guerra

El Sínodo de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata, constituido con representantes de comunidades de fe de Argentina y Uruguay, reunido en Playa Fomento, departamento de Colonia, República Oriental del Uruguay se expresa a través de esta declaración ante las amenazas de guerra.
- Hace poco tiempo nos vimos sorprendidos por atentados como el de las Torres Gemelas en los Estados Unidos y la invasión a Afganistán con el pretendido objetivo de eliminar terroristas o gobiernos que no responden a los dictados del esquema económico-militar dominante en el mundo.
- Recordamos también que una política internacional, orientada por el mundo occidental y cristiano ha llenado toda la Creación de armas, convirtiendo a esta orientación en el fundamento del desarrollo económico.
- Tenemos claro que, muchos países, especialmente árabes, que hoy son acusados de fomentar el terrorismo y de amenazar la paz del mundo, fueron y son armados por quienes hoy se quieren convertir en jueces y dueños de decisiones por encima de cualquier organismo internacional de naciones (p.e. ONU).
- Es evidente también que mientras se exige desarme a países pequeños o medianos que no responden a los dictados de esta política, se permite a otros, con el pretexto de que tienen que defenderse del terrorismo y otros males que aquejan al mundo, se armen y ataquen a grupos excluidos y/o desoídos en sus reclamos de tierra para vivir y de un comercio internacional justo.
- Nos solidarizamos con todos/as los cristianos/as y no cristianos/as que tanto en oriente como en occidente están trabajando por la Paz.
- Como cristianos no aceptamos el mecanismo de la guerra como instrumento válido para resolver conflictos y menos aún para construir caminos de paz y convivencia.
- Como cristianos rechazamos cualquier tipo de planes que países poderosos elaboran para actuar sobre otros con el argumento de prevenir y/o defenderse de posibles atentados.
- Como cristianos, no aceptamos que alguien, país, grupo o persona, se atribuya el derecho de decir quienes son los buenos y quienes los malos. Es sólo a Dios, Señor de la Vida, que ofreció a su Hijo Jesús en la Cruz y lo levantó de entre los muertos, que tiene la Palabra de Justicia Verdad y Paz, a quien corresponde la última palabra sobre el destino último de los seres humanos.

Hugo Armand Pilón
Moderador
Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata

Iglesia Evangélica del Río de la Plata

Acerca del conflicto entre Estados Unidos e Irak.

A propósito del conflicto desatado entre Estados Unidos de América e Irak, nosotros nos unimos a todas aquellas personas, comunidades y organizaciones que buscan la paz. A pesar de las advertencias de los gobiernos de numerosas naciones del mundo, de organizaciones regionales e internacionales, civiles y eclesiales, y la protesta de los pueblos -verdadera demostración multitudinaria en 600 ciudades, 30 de las cuales se realizaron en Estados Unidos- el país del norte persiste unilateralmente en querer dirimir el problema con las armas.

En ese sentido decimos:

* un rotundo NO a toda violencia y opresión

* un rotundo NO a la resolución de conflictos por la fuerza

* un rotundo NO a la guerra y el genocidio

* un rotundo NO a la guerra contra Irak

Fundamentamos este rotundo NO en el hecho de que como seguidores de Jesucristo estamos convencidos:

- que Dios es creador de la vida y no desea la muerte de sus criaturas, es un Dios de la  justicia y de la libertad, es juez y señor de personas, pueblos y naciones.

- que mediante Jesucristo, Dios se ha reconciliado con los seres humanos y nos ha dado su paz y la posibilidad de vivir en comunión con él.

- que en virtud de ello nos ha encargado el ministerio de la reconciliación y  prometido bendición a los pacificadores. Nos ha encargado el amor mutuo, inclusive el amor a los enemigos.

- que todo esto nos obliga a respetar la vida del otro, a pesar de las diferencias; a buscar todo aquello que promueva la convivencia ecuánime; el bien común; el entendimiento entre las naciones y la resolución de conflictos mediante métodos pacíficos, basados en el diálogo, la justicia y la verdad.

- que todo esto impide el avasallamiento del otro para imponer nuestra voluntad o incluso permitir la destrucción del otro, para hacer valer nuestros propios intereses; prohibe el dominio y la opresión de un  pueblo sobre el otro y que una nación se erija en juez de las demás.

- que la guerra es, por tanto, una flagrante desobediencia al mandato divino y una burla a Dios, quien se esfuerza por sustentar y liberar cotidianamente esta su creación.

 

Federico H. Schäfer, pastor presidente


Iglesia Evangélica Metodista Argentina

¡Sí a la Vida libre, digna, inclusiva y plena como Jesucristo nos invita a vivir!

La inminencia de una nueva guerra, anunciada explícitamente, expuesta en todos los medios, nos produce no sólo un sentimiento de profundo rechazo, sino también de consternación.
¿Hasta cuándo y hasta dónde llegará la locura de quienes suponen o desean detentar un poder total, y que para hacerlo no miden consecuencias, sólo cuentan sus ganancias?
¿Será  necesario una vez más expresar el dolor y el rechazo con palabras, declaraciones, manifestaciones públicas, denuncias  contra esta ideología dominante de violencia sin fin?
Por reiteradas, por sucesivas y simultáneas, las declaraciones que hacemos en contra de la guerra, como expresión máxima de la violencia organizada, corren el riesgo de convertirse escandalosamente en lugares comunes.
Tenemos la convicción de que las razones que se esgrimen para declarar esta guerra son sólo una arista de la verdadera guerra que viene librando un orden global que en forma despiadada ejerce un poder que se cobra cada día la vida de los más débiles.
Junto a nuestro NO a  la guerra, NO a todo tipo de violencia, nuestro llamado es a que nos atrevamos a develar, denunciar y rechazar la perversa ideología predominante en este mundo globalizado. Una ideología que usa todo lo que tiene a mano, también a la religión, para justificar lo injustificable: el intento de reforzar el predominio de una raza, de una cultura, de una economía, de un estilo  de relaciones humanas y organización comunitaria, desconociendo la riqueza de la diversidad y el pluralismo.
La guerra de la que se trata supone además de las armas concretas, otras armas cotidianas y letales: la pobreza, el hambre, la desocupación, la enfermedad, la ignorancia,, la falta de dignidad, la exclusión.
Usar la muerte (violencia- guerra) como medio para sustentar la vida de unos pocos a costa de la vida de las mayorías, sigue siendo parte de esta demencial carrera de aquellos que sólo creen que es verdadero lo que alcanza a ver su estrecha y xenofóbica mirada.
“En cuanto lo hiciste a uno de mis hermanos pequeños  a Mí me lo hiciste” dijo Jesús.
Para nosotros y nosotras, como Iglesia Evangélica, parte del pueblo de Dios, este  precepto nos ayuda a mirar desde otra óptica, a no llamar enemigo al diferente, ni considerar peligroso o subversivo a quien tiene otros sueños; a no considerarnos dueños ni dueñas de la verdad, sino copartícipes de una Gracia: ser huéspedes de Dios en la casa que Él preparó para toda la humanidad.
¡No a la Guerra. No a la Violencia. No a la mentira. No a la exclusión!
¡Sí a la Paz! ¡Sí a la Vida libre, digna, inclusiva y plena como Jesucristo nos invita a vivir!

Pastora Nelly Ritchie
Obispo de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina

 

Iglesias Reformadas en Argentina

 No a la guerra. Sí a la paz, que es fruto de la justicia.

En un tiempo en el que algunos pocos se creen con el derecho de resolver sobre situaciones que afectan no sólo en sus consecuencias sino en sus mismos principios a la humanidad entera, las Iglesias Reformadas en Argentina desean sumar su voz en favor de la paz y de la vida.
Rechazamos que un país o aun un conjunto de países, en función de intereses económicos o de índole política, puedan ejercer el derecho de intervenir en la soberanía de otro estado. Para ese fin, las naciones se han dado un espacio deliberativo y resolutivo que debe ser respetado. Nos referimos a las Naciones Unidas que, en este conflicto que amenaza a Irak y al mundo entero en sus imprevisibles consecuencias, ha intentado encontrar salidas razonables y pacíficas que eviten el derramamiento de sangre inocente.
Esta posición de las Iglesias Reformadas en Argentina se sostiene en un análisis de la realidad geopolítica mundial pero, por sobre todo, en el fundamento esencial de nuestra fe: la Palabra de Dios. Ella nos convoca, con claridad, a la búsqueda de una paz que sea fruto de la justicia verdadera entre las personas y entre las naciones. Esa paz no será posible en tanto quienes ostentan el poder en este mundo no se interesen por la justicia y sigan tan sólo detrás de intereses personales o sectoriales, sean estos económicos, políticos o religiosos.
Intercedemos ante Dios, que es el Dios de la Vida, para que su poder sea manifestado por sobre el poder de quienes se sienten señores del mundo, haciendo honor a lo que está escrito: "los orgullosos y altaneros, serán humillados por completo. Solamente el Señor mostrará su grandeza en aquel día, y acabará con todos los ídolos" (Isaías 2:17). 
Intercedemos ante Dios para que su misericordia permita que las personas de noble corazón, sin importar su religión o su raza, puedan sumar sus esfuerzos y sus convicciones de paz para animar un proceso de transformación de la realidad, que permita que cada ser humano tenga acceso a una vida plena.
Intercedemos ante Dios para que nos conceda poder vivir conforme a la fe que profesamos, manifestándonos en contra de toda forma de violencia y en favor de una paz que se traduzca en oportunidades de vida para todos y todas.
Animamos a nuestras comunidades a sumarse a esta intercesión a Dios, a que en sus propios lugares se expresen en favor de la paz en el sentido del testimonio bíblico, y que El mismo nos mostró en la vida de Jesucristo, promoviendo toda acción que tienda a defender la vida y a proclamar el señorío de Dios.
Exhortamos a hermanos y creyentes en el resto del mundo, en especial en los países que intentan imponer a otros sus ideas por la fuerza, a que no se dejen engañar por discursos mesiánicos y que sean sensibles a la voz de Dios, que habla el lenguaje de la paz, la justicia y la defensa de la vida en todas sus dimensiones.
Invitamos a cada persona de buen corazón a sumarse a otras muchas que en nuestro país y en el mundo siguen creyendo que es posible construir una Tierra en la que todos y todas puedan vivir en armonía, con dignidad y justicia, en libertad y en paz.
No a la guerra. Sí a la paz, que es fruto de la justicia.

Por la Mesa de las Iglesias Reformadas en Argentina: Rev. Germán Zijlstra - Presidente, Rev. Gerardo Oberman - Secretario
Mar del Plata, 18 de marzo de 2003

Iglesia Evangélica de los Peregrinos del Perú

A propósito de la guerra en Irak.

"Hizo proezas con su brazo; esparció a lo soberbios en el pensamiento de sus corazones.
Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos”
Luc. 1,51-53
En esta hora difícil en la que la propia humanidad se ha puesto en prueba, y  la amenaza se cierne sobre la paz del mundo, queremos expresar nuestra reflexión sobre los sucesos que vive el pueblo de Irak, en el medio oriente.
Afirmamos como cristianos, desde lo más profundo de nuestro corazón y motivados por nuestra fe en el Señor de la Vida, que no admitimos que los poderosos, gestores de la muerte y de terror, se abrrogen el derecho de hablar en nombre de Dios, para obrar sus perversidades y justificar su avidez por el poder y la destrucción de la vida.
Consideramos esta irracional guerra de la coalición norteamericana, inglesa y española contra IRAK análoga a las guerras llevadas a cabo por  todos los totalitarismos que en diferentes épocas han devastado a nuestros pueblos y sometido a los hombres libres. En nuestra conciencia cristiana y motivados por nuestro amor por la vida humana, la justicia y la libertad, estamos convencidos que Saddan Hussain no merece nuestra solidaridad por la manera como ha creado una dinastía totalitaria en su país; pero, tampoco varnos al otro extremo para solidarizarnos con los violadores del derecho y perturbadores del orden jurídico mundial, los fundamentalistas de la muerte.
Queremos alertarles que hoy se está consumando en su forma más brutal la materialización del poder y la soberbia que intenta gobernar el mundo.
Hacemos un llamado a las iglesias hermanas, a todos los hombres y todas las mujeres libres, y cristianos y cristianas, para solidarizarnos con los casi  26 millones de iraquies que en esta hora funesta sufren esa guerra genocida, que atenta contra los derechos humanos y la libertad. Estamos llamados a denunciar la avanzada imperial que busca el control de esta región en el medio oriente, para servir a interés financieros y económicos inhumanos y diabólicos.
En el espíritu de la profecía que expresa el canto de María, y en nombre de las miles de madres que en Irak lloran a sus hijos; y en el nombre de los miles de niños y niñas, que lloran a sus padres, queremos expresar nuestro repudio a la guerra, al genocidio, a la perpetración del totalitarismo.
Oramos a Dios que obre a tiempo para librarnos de una tragedia mayor, y que confunda a los enemigos de la humanidad para que sean derribados de su soberbia y de su entronización en el poder. Son ellos, los poderosos el  mayor peligro que acosa al mundo:
“Por tanto, la soberbia los corona,se cubren de vestido de violencia.
Los ojos se les saltan de gordura; logran con creces los antojos del corazón.
Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; hablan con altanería.
Ponen su boca contra el cielo y su lengua pasea la tierra”
Salmo 73, 6-9

Rev. Ubaldo Barrueto Varas
Obispo de la IEPP
 Chiclayo, 28 de marzo de 2003

 

Declaração das Igrejas Luteranas do Brasil em favor da paz

A Igreja Evangélica de Confissão Luterana no Brasil (IECLB) e a Igreja Evangélica Luterana do Brasil (IELB) expressam conjuntamente a dor que sentem com a deflagração da guerra contra o Iraque por parte dos Estados Unidos da América e nações a ele aliadas. Irmanadas expressam sua solidariedade a todas as vítimas dessa guerra arbitrária, insensata e desumana.
Como igrejas temos um compromisso permanente de fidelidade ao Evangelho e entendemos ser nosso dever, à luz da santa vontade de Deus, conclamar os povos para a paz, a justiça e o respeito à dignidade de toda vida humana, criatura amada de Deus.
São condenáveis todas as formas de violência, fruto do pecado humano, como regimes ditatoriais e ações de terrorismo. Contudo, a lógica da guerra é igualmente pecaminosa. Ademais, não reconhecemos a guerra como meio nem legítimo nem eficaz, muito menos moral, para atingir a paz e vencer o terrorismo. Ao contrário, seu resultado é a instigação de ódio ainda maior.
Igual rejeição temos para com o conceito de “guerra preventiva”, conceito que deveria ser abolido definitivamente das relações internacionais. Não apenas a ordem interna das nações deve estar calcada no direito, mas também as relações entre as nações. Por isso, rejeitamos políticas unilaterais e baseadas na supremacia do poder militar. Inversamente, vemos como necessidade urgente reafirmar a legitimidade e a autoridade das instâncias multilaterais sob a égide da Organização das Nações Unidas (ONU).
Quanto aos aspectos religiosos e teológicos, ficamos também chocados com o abuso na invocação do nome de Deus, com o objetivo explícito de legitimar a ação bélica. Rejeitamos toda e qualquer noção de guerra santa. Deus é um “Deus de amor e de paz” (2 Coríntios 13.11) e Jesus declarou “bem-aventurados os pacificadores”, e estes “serão chamados de filhos de Deus” (Mateus 5.9).
Conclamamos aos fiéis de nossas igrejas e a todas as pessoas de fé em Cristo a se empenharem em iniciativas de paz e em processos de educação para uma paz duradoura. Tampouco cessem de interceder pelo término da guerra, pelo respeito ao ordenamento jurídico internacional, pelo estabelecimento da paz, pelo fortalecimento da ONU e, sobretudo, em favor de todas as vítimas, muito em especial dentre as populações civis, mulheres, pessoas idosas e crianças. “Orai sem cessar.” (1 Tessalonicenses 5.17)

Carlos Walter Winterle - Pastor Presidente da Igreja Evangélica Luterana do Brasil (IELB)
Walter Altmann - Pastor Presidente da Igreja Evangélica de Confissão Luterana no Brasil (IECLB)
Porto Alegre, 25 de março de 2003.

 

 

Toronto: As the world waits for the war that President George Bush seems determined to wage with Iraq, Canada’s largest Protestant denomination, The United Church of Canada, is calling on its congregations to respond to this crisis by being witnesses for peace.
Local churches, which number close to 3700 in Canada, are being encouraged to open their doors as gathering places for people who wish to pray for peace. In many communities, local congregations have already made plans to organize prayer vigils in response to the imminent threat of war.
Both churches and individuals are also being invited to display pale blue “peace” ribbons in clear public view on their properties, around trees, on front porches and in windows.
“We chose blue as a colour for the ribbons because it is identified as the colour worn by peace-keepers,” explains Choice Okoro, the human rights staff person with the Justice, Global and Ecumenical Relations Unit.
The United Church is also asking its members to communicate directly with the Canadian government to applaud the government’s courageous stance in refusing to join with the United States in waging war on Iraq. The church is asking that all messages to Ottawa include a call for the government to challenge the U.S. administration on its actions against Iraq, which are clearly a violation of international law.
The primary vehicle for communicating this call to action will be this web site. Here, churches will find a wide range of liturgical and pastoral materials that may be used by congregations that are looking for resources to support this call to action.
For more information, please contact:

Mary-Frances Denis
Wednesday, March 19, 2003

President of United Methodist Bishops Urges Continued Restraint on Iraq; Asks President Bush to use
Every Possible Means to Prevent War’

NASHVILLE—The president of the United Methodist Council of Bishops today urged U.S. President George W. Bush to use “every possible means to prevent war” with Iraq.
In a pastoral letter to Bush, a fellow United Methodist, Bishop Sharon A. Brown Christopher, praised the president’s “careful work within the processes of the United Nations.”
It is important, Christopher wrote, for the U.S. to continue, “looking for every peaceful way of protecting the world and our nation against the tyranny manifest around the globe.” Her statements reflect The United Methodist Church’s historic positions on issues of war and peace, most recently adopted by the 2000 General Conference. Christopher, of Springfield, Ill., is bishop of a region encompassing southern Illinois. She has served as president of the council for the past year.
Acknowledging, “Saddam Hussein has the world on edge … (and) raises suspicions of the highest order,” Christopher wrote, “Hussein’s tyranny has been demonstrated. He must be held accountable.”
With military personnel on the front line, Christopher wrote, “This is not a moment for haste, but rather for deep thoughtfulness and prayer. It is a moment to reflect upon the well-spoken concerns of our allies around the world. The welfare of the human family depends on it.”  
The international Council of Bishops, Christopher continues, “has heard the voices of the men, women and children of Iraq who suffer daily from the effects of U.N. sanctions. … Their present misery will fade against the innocent bloodshed to come in the event of war.”
Christopher closes on a note of prayer: “We pray that every possible means to prevent war will be pursued. … This is not a moment for haste, but rather for deep thoughtfulness and prayer. … The Council of Bishops holds you before God in prayer in this time of decision.”
In addition to the letter to the president, Christopher today issued a broader letter to the 9.8 million worldwide members of the denomination, informing the church of her letter to the president, commending Bush for working with the U.N. and urging United Methodists to join their bishops in prayer
“World-shaping and life-shaping decisions will be made in the coming days and weeks that require God’s guidance,” Christopher wrote.
The letters are Christopher’s second pastoral response on the crisis with Iraq. On Oct. 4, 2002, Christopher asked United Methodists to join in praying for peace, for the leaders of the nations, and particularly for Bush and Vice President Dick Cheney, also a United Methodist.
Christopher’s letters are among a number of calls for restraint voiced by United Methodists on the possibility of war with Iraq.
James Winkler, general secretary of the denomination’s General Board of Church and Society in Washington, D.C., has spoken out against war on numerous occasions and is a leader of an interfaith coalition opposed to war with Iraq.
The denomination’s Board of Global Ministries issued an international call
Jan. 31 for peace and justice in Iraq from the United Methodist Church’s mission agency in a response to President Bush’s State of the Union address.
In a Jan. 30 letter to the White House, a group of 46 religious leaders, including 24 United Methodists, asked President Bush for a face-to-face meeting on Iraq to “bring to you the insights and perspective of one of the largest segments of the Christian community of our country” regarding military action against Iraq.

Prayer Occasioned
by War in Iraq

We come to You in silence, O God, entering once again a Way of Sorrow. We can only weep—
for the people of Iraq, burdened by years of oppression, by a decade of sanctions, and now facing death and destruction,
for those in flight, joining refugees throughout the world in a journey of profound uncertainty,
for soldiers and their families facing dire threat and days of anxious waiting,
for Jerusalem and for all it represents throughout the Middle East—would that they, and we, knew the things that make for peace,
for those who are poor, whose needs are set aside while we pay the costs of war,
for ourselves, despairing that we could not turn hands and hearts from the way of violence.
Allow us our silence, O God, but do not leave us alone. Receive our tears, but also gather them together to remind us that as we have been baptized into Christ’s death, so we are also baptized into Christ’s resurrection. Thus may our journey with Jesus on the Way of the Cross be filled with hope, that in these days we might not lose heart. Amen.

The Rev. John H. Thomas - General Minister and President - United Church of Christ.

 

 Clamor para Impedir a Guerra Iminente!

O mundo, mais uma vez, se amortalha com medo, sangue, dor e vergonha! Quando a Humanidade aprenderá que nas guerras não há vencedores, só vencidos? O império americano do Norte quer impedir, a todo custo, a derrocada iminente de sua economia; quer perpetuar sua hegemonia – e a de sua moeda, o dólar – não importa quanto sangue seja preciso derramar, quanta alegria seja necessário entristecer, quantos sonhos se transformem em pesadelos.
O governo americano quer impor lealdade ao Iraque e ampliar seu controle sobre o Oriente Médio, com a força das armas, para controlar o petróleo e impedir a ascensão da moeda européia – o euro, moeda com a qual os países-membro da OPEP estão, cada vez mais, realizando seus negócios. Se os petrodólares continuarem sendo substituídos por petroeuros, pela primeira vez, desde o fim da Segunda Guerra Mundial, a moeda internacional forte deixará de ser o dólar. Com isto, o Banco Central Europeu pode vir a se sobrepor ao norte-americano em volume de riqueza plasmada numa única moeda. O controle econômico mundial já está em jogo. Jogo perigoso. E Washington não quer - porque não sabe - perder.
Milhões de pessoas, em todo o mundo, se manifestam, de todo modo, para desarmar os espíritos - não apenas o Iraque: desarmar Israel, desarmar os Estados Unidos, China, desarmar Índia, França, Coréia do Norte, Palestina... Desarmar todas as bombas e minas e foguetes... para que possamos caminhar juntos e revigorados - uma Plural Humanidade em Paz! Desarmar o mundo, rearmando a grande tenda de luz, de conforto e comunhão; reacender a vida; reavivar a compaixão e a alegria; clamar por piedade para os ímpios que parecem governar para promover a morte, para fazer perecer em nome da glória, da riqueza e do poder.
A poderosa indústria bélica não produz somente armas: engendra animosidade, intriga, insegurança, conspiração, antipatia entre nações, povos, agrupamentos humanos – terreno propício para semear a morte. Só nos Estados Unidos, cerca de trezentos bilhões de dólares são gastos, por ano, com assuntos militares e armas, cujo poder mortífero é assombroso - enquanto países inteiros – inclusive o Iraque - definham à míngua sem comida, água, habitação, saúde, educação... A indústria da morte põe e depõe governos, pelo mundo afora, impõe tiranos corruptos e assassinos, fomenta a miséria e a destruição, alimenta o narcotráfico e toda espécie de barbárie.
A Coordenadoria Ecumênica de Serviço – CESE sabe que repelir a sandice da guerra é dever de todos. Mas não basta o repúdio, é preciso impedir tal desatino. Tomar nas mãos de todos o destino da Humanidade. Silenciar o discurso da intolerância imediatamente. Os danos à vida e ao planeta seriam ainda maiores e irreparáveis, no caso da guerra declarada. O terror sobreviria ainda mais terrível ao já combalido povo iraquiano. O fosso entre povos de culturas e credos distintos se agravaria ao abismal. As diferenças religiosas, cujo convívio a prática ecumênica tem favorecido, se transformariam em estranheza – a intolerância violenta entre cristãos, mulçumanos e judeus seria robustecida. O ódio e a vingança se converteriam na moeda forte. O Golias se regozijaria, lambuzando-se de petrodólares.
O Golias – o império do Norte, não o povo americano – põe a nu a fragilidade de organismos internacionais como a ONU, desnudando sua própria prepotência truculenta - pratica e fomenta o terrorismo de Estado em nome do combate ao terrorismo. Os Estados Unidos têm sido um Estado delinqüente que não respeita leis, tratados, pactos nem instituições internacionais; de tudo e de todos quer se apoderar para proveito próprio. O cada vez mais odiado império do Norte – o que fomenta a discórdia, o separador – tem que ser detido. Urge a construção de um novo pacto internacional de convivência pacífica entre povos e nações, flexível o suficiente para possibilitar o desenvolvimento sustentável e autônomo, e forte o bastante para coibir a supremacia de uns sobre outros no Concerto das Nações. Afinal, a Guerra Fria não deve ser substituída pela guerra.
A CESE conclama todas as pessoas e grupos a continuarem se manifestando de todos os modos pacíficos, tendo em vista desmontar o cenário de guerra armado para subjugar povos que não seguem, obedientes, a cartilha do império do Norte. Guerras podem ser evitadas. Vamos desconstruir já o malefício que ameaça todos. Contra qualquer ameaça de guerra, parta de onde partir. Pelo fim da unilateralidade no tratamento entre as nações. Pelo respeito à autodeterminação de todos os povos. Vamos todos semear solidariedade e paz.

Eliana Rolemberg - Diretora Executiva

Declaración de Seminarios Evangélicos, Protestantes y Anglicano de México sobre la actual guerra en Irak.

Una voz clama en el desierto (Isaías 40:3, y Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan) y nosotros también clamamos desde el desierto que crean las guerras y levantamos un clamor como evangélicos, protestantes, anglicano y cristianos contra la actual guerra, y declaramos "no en nuestro nombre", y sí a la paz con justicia y dignidad.

Nos unimos a la voz oficial de varias entidades Cristianas a través del mundo y de nuestro México que declaran estar en contra de la guerra, pidiendo que la visión de los profetas Isaías y Miqueas sea una realidad "... y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra".

También nos declaramos ajenos a la postura oficial de los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña y España quienes a nombre de Dios están invadiendo a Irak. No es el Dios que conocemos, quien es el Dios de la historia y por ende, el que exige justicia, paz y amor. Este es el Dios que nos revela a Jesucristo, quien abre oportunidades para la vida, para la inclusividad, y para la solidaridad. Es un Dios que nos llama a ser pacificadores en la construcción de una tierra nueva.

Firman:

  • Comunidad Teológica de México

  • Seminario Anglicano "San Andres"

  • Seminario Bautista de México

  • Seminario Luterano "Augsburgo"

  • Seminario Metodista "Dr. Gonzalo Báez Camargo"

  • Seminario Teológico Presbiteriano

  • Instituto Bíblico Berea de Chimalhuacán

  • Instituto Bíblico Elim

  • Instituto Teológico Anabaptista de México

 

Posicionamento do Conselho Universitário e do Conselho de Ensino, Pesquisa e Extensão da Universidade Metodista de Piracicaba acerca da Guerra no Iraque.

Ao Presidente dos Estados Unidos da América
George W. Bush
Primeiro Ministro do Reino Unido
Anthony Blair

Senhores
A Universidade Metodista de Piracicaba vem acompanhando estarrecida pela mídia a intervenção armada contra o Iraque, comandada pelos senhores.
Cientes das razões apresentadas para tal ação, alarmados pelas possíveis conseqüências para o povo iraquiano, para o meio ambiente e para o mundo, e impulsionados por seu compromisso com a paz e os direitos humanos, não podemos deixar de nos manifestar diante deste cenário de morte que freqüenta a mídia e desrespeita os mais elementares valores da humanidade.
Unimos nossas vozes ao sem-número de lideranças, organizações, grupos, indivíduos que, no mundo inteiro, clamam em favor da paz. Queremos deixar claro que este apelo pela paz não descarta uma visão crítica do atual governo do Iraque, nem mesmo da complexidade das relações globais hoje vigentes. O governo iraquiano, como todas as nações do mundo, inclusive os Estados Unidos e o Reino Unido, precisa cumprir as resoluções do Conselho de Segurança da Organização das Nações Unidas (ONU) e a própria ONU precisa garantir sua vocação de construir a paz no mundo por meio da ação diplomática.
O que nos incomoda é a posição assumida pelo governo dos Estados Unidos, do Reino Unido e seus aliados para a garantia da paz. A paz mundial é um imperativo. As muitas experiências de guerras ao longo da história do mundo desafiaram as nações à busca de caminhos alternativos à intervenção armada e a fundação da ONU em 1948, no contexto da indignação com as atrocidades cometidas na II Guerra Mundial, é um dos resultados mais significativos desse processo. A paz mundial, urgente e necessária, precisa ser promovida e realizada. Isto somente pode acontecer por meio de um concerto de nações, nunca por meio de uma política de hegemonia armamentista e anti-diplomática. A paz só será possível se todas as nações se submeterem às instâncias internacionais de julgamento e de decisão.
Nesse sentido, um ataque dos Estados Unidos, do Reino Unido e seus aliados contra o Iraque, como “ação preventiva” ou como “guerra justa”, sem o respaldo da ONU, é contra a lei e a moral. Coloca em jogo princípios importantes do direito internacional, que nem sempre é fácil de ser implementado, mas é, sem dúvida, a melhor opção para o planeta.
Além disso, construir a paz mundial hoje significa muito mais do que combater o terrorismo ou “o eixo do mal”. Não queremos ser simplistas, indicando também que a paz é ausência de guerra. Uma nação hegemônica não tem o direito de definir o que é o terror e o mal e assumir ações com conseqüências planetárias em função disto. É mais do que urgente e necessário hoje que as lideranças políticas do mundo assumam que paz só é alcançada com a prática da justiça e da solidariedade, superando-se a exclusão social a que continentes inteiros vêm sendo sentenciados.
Para nós, é obrigação moral, baseada na compreensão do valor da vida, colocarmo-nos contra a guerra que vem sendo realizada contra o Iraque. Como escreveu no século XVIII o grande líder espiritual da Inglaterra, John Wesley, fundador do movimento metodista ao qual diz vincular-se o Sr. George Bush e de cuja tradição de ação educativa descende a Universidade Metodista de Piracicaba, a guerra é a prova da “degeneração das nações”, independentemente de serem elas “pagãs, maometanas ou cristãs”. Para Wesley, a guerra é um monstro; “enquanto este monstro continua fora de controle, onde ficam a razão, a virtude e a atitude humana? Elas não têm lugar.” Wesley alerta: a causa da guerra está nas ambições dos governantes, na corrupção dos seus ministros, nas opiniões diferentes, no mero fato de que “uma nação quer algo que uma outra tem”.
Portanto, nosso compromisso com a paz, a verdade, a justiça e a dignidade leva-nos a rechaçar a guerra que os Estados Unidos, o Reino Unido e seus aliados vêm travando contra o Iraque. Reafirmamos também a posição da Igreja Metodista, em documento de seu Colégio Episcopal, de 17 de março de 2003, e do governo do nosso País que têm levantado sua voz nesta mesma direção e nos aliamos a todas as pessoas e organizações que, em todo o mundo, defendem a construção da paz com justiça em cada país e no campo internacional.

Piracicaba, São Paulo, 26 de março de 2003.
Prof. Dr. Gustavo Jacques Dias Alvim,
Presidente do Conselho Universitário e
do Conselho de Ensino, Pesquisa e Extensão
Cópias para:
Organização das Nações Unidas
Presidência da República Federativa do Brasil

 

 


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